Los daños económicos son pérdidas financieras cuantificables con montos específicos. Esos son como costos médicos y salarios perdidos. En el otro lado, los daños no económicos compensan por daños intangibles, como dolor y sufrimiento y angustia emocional por el accidente.
Los daños económicos requieren documentación a través de facturas y talonarios de pago y testimonio de expertos sobre costos en el futuro. Los daños no económicos son más subjetivos y a menudo se calculan usando multiplicadores o métodos calculados por día.